Recorridos guiados
Caminar entre las especies medicinales de los Andes del sur, con quien sabe nombrarlas en quechua y en latín.
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Proyecto en desarrolloUn centro alto-andino de cultivo, conservación y atención en salud con plantas medicinales, en Llocllora – Antacalli, Checacupe. Lleva el nombre de Franz Riedel, que presidió y dirigió el CMA durante más de tres décadas.
Durante cuarenta años el CMA ha guardado el conocimiento sobre las plantas medicinales en dos formatos: un herbario con cerca de 4,000 láminas y una biblioteca con miles de títulos. Ambos son imprescindibles, pero los dos tienen el mismo límite: la planta está seca o está escrita.
El Jardín Etnobotánico busca completar esa trilogía con lo que falta: las plantas vivas, creciendo en su altura y su clima, y junto a ellas las personas que saben para qué sirven. Un lugar al que se pueda ir a aprender caminando.
Reúne y clasifica plantas por su familia, su género y su especie. Responde a la pregunta científica: qué es esta planta. Es un trabajo valiosísimo y hay jardines botánicos extraordinarios en el mundo.
Registra además la relación entre esa planta y la gente: cómo la llaman en su comunidad, para qué la usan, en qué momento la recogen, con qué la combinan y qué historias la acompañan. Responde a otra pregunta: qué significa esta planta para quienes viven con ella.
Por eso el nombre importa. Lo que el CMA quiere preservar no son solo especies: es el vínculo entre las plantas y el pueblo que aprendió a curarse con ellas.
El jardín se proyecta en la comunidad de Llocllora, distrito de Checacupe, provincia de Canchis. Es una zona de la cuenca del Vilcanota donde el CMA trabaja desde hace años y donde conviven varios pisos ecológicos en poca distancia, lo que permite reunir especies que en otro lugar no crecerían juntas.
No se trata de un parque para mirar. El jardín está pensado para que se trabaje en él, se aprenda en él y se atienda en él.
Caminar entre las especies medicinales de los Andes del sur, con quien sabe nombrarlas en quechua y en latín.
Curaciones tradicionales atendidas por los propios sabedores, en un espacio digno y reconocido.
Plantones, semillas y productos medicinales que sostengan económicamente el propio jardín y a quienes trabajan en él.
Un lugar para recibir estudiantes, investigadores y delegaciones de otras comunidades que quieran aprender el método.
El objetivo general es implementar el Jardín Etnobotánico «Franz Riedel» como un centro alto-andino de cultivo, conservación, transformación y enseñanza de plantas medicinales, y de atención en salud a cargo de los Hampicamayoc, en el sector Llocllora – Antacalli, distrito de Checacupe, provincia de Canchis, Cusco.
El jardín no parte de cero. Buena parte de lo que necesita, el CMA ya lo tiene construido a lo largo de cuarenta años.
Lo que falta es hacer el espacio físico: acondicionar el terreno, instalar los módulos de cultivo por piso ecológico, y construir lo mínimo para recibir visitas y atender. Eso es lo que estamos buscando financiar.
Buscamos instituciones, organizaciones y personas que quieran acompañar este proyecto. Hay muchas formas de hacerlo, y no todas son económicas.
Universidades, jardines botánicos, municipalidades y organismos de cooperación que quieran sumar apoyo técnico, científico o financiero al proyecto.
Contribuciones que se destinan al acondicionamiento del terreno, los módulos de cultivo y la infraestructura mínima para recibir visitas.
Tú puedes ser nuestro aliado Acompáñanos a hacer realidad el Jardín Etnobotánico «Franz Riedel».
Déjanos tus datos y nos comunicamos contigo a la brevedad.